Carmen Vargas, natural de SanlĆŗcar la Mayor, ha reivindicado el papel estratĆ©gico del sistema universitario pĆŗblico durante su toma de posesión como nueva rectora de la Universidad de Sevilla. El acto se ha celebrado en el Palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta de AndalucĆa, y ha estado presidido por el presidente autonómico, Juan Manuel Moreno Bonilla, con la presencia de autoridades polĆticas y acadĆ©micas de universidades andaluzas y del conjunto del paĆs.
En su intervención, Vargas ha señalado que es «consciente del honor que supone y del compromiso que implica» asumir el rectorado, destacando ademÔs el significado de convertirse en la primera mujer en ocupar este cargo en la Universidad de Sevilla. En este sentido, ha matizado que no se trata de «un hecho excepcional», sino del «resultado natural de una institución que ha sabido evolucionar con su tiempo sin renunciar a su identidad, y que reconoce el talento sin etiquetas».
La nueva rectora ha agradecido asimismo la presencia de los responsables de las universidades públicas andaluzas que la han acompañado en el acto, subrayando que «su presencia hoy aquà es una clara muestra de la fortaleza y unión del sistema universitario público andaluz», lo que, a su juicio, refuerza una idea compartida: «solo desde la cooperación, la lealtad institucional y una visión de conjunto podremos afrontar con éxito los retos que tenemos por delante».
Vargas ha puesto el acento en la función social de la universidad pĆŗblica, afirmando que Ā«la educación pĆŗblica es el mayor motor de movilidad social que tiene AndalucĆaĀ». En esa lĆnea, ha defendido que Ā«el talento necesita oportunidadesĀ» y que Ā«la universidad pĆŗblica es el pilar que garantiza esa igualdad de oportunidadesĀ».
Como ejemplo de ese papel igualador, ha recordado su propia trayectoria personal y académica, asegurando que «si hoy me encuentro aquà es gracias a la universidad pública, que me dio la oportunidad de formarme y crecer». Por ello, ha reivindicado «garantizar que cualquier niña o niño de una familia andaluza pueda acceder a la universidad pública, formarse, viajar, aprender idiomas, conocer otras realidades y regresar después a su tierra para mejorarla».
Durante su discurso, la rectora también ha apuntado a los retos de futuro de la institución universitaria, señalando que los nuevos tiempos «nos exigen universidades mÔs Ôgiles, mÔs modernas, mÔs conectadas con el tejido empresarial y mÔs comprometidas con el desarrollo regional». En este contexto, ha manifestado su compromiso de avanzar en esa dirección desde la Universidad de Sevilla, apoyÔndose en «un equipo de gobierno preparado, comprometido y plenamente consciente de la dimensión del servicio público que asume».
En el tramo final de su intervención, Vargas ha apelado a «seguir confiando en la universidad pública como una inversión estratégica, no como un gasto», y ha defendido que la Universidad de Sevilla «seguirÔ defendiendo la ciencia, la cultura y las humanidades como pilares inseparables», también en aquellas Ôreas que no generan retorno económico, sino «solo conocimiento», y formando a personas capaces de servir a la sociedad «con ética y responsabilidad».
Antes de concluir, la rectora se ha dirigido al presidente de la Junta de AndalucĆa para recordarle que Ā«AndalucĆa se beneficia cada dĆa del trabajo riguroso de sus universidades pĆŗblicasĀ», subrayando que Ā«creer en la universidad pĆŗblica es creer en AndalucĆaĀ».
