Tramo de la SE-40. - Europa Press
Tramo de la SE-40. - Europa Press

La SE-40 vuelve a aplazarse y Coria del Río vuelve a situarse en el epicentro de una infraestructura que acumula décadas de retrasos, cambios de criterio y anuncios fallidos. El Gobierno central ha confirmado que el proyecto se dividirá en tres fases y que la primera de ellas, la de menor longitud, no estará terminada hasta 2031, dejando sin efecto la fecha de 2030 anunciada hace apenas unas semanas.

La decisión supone un nuevo jarro de agua fría para un municipio que ha pasado de ser un punto estratégico en la entrada y salida del túnel bajo el Guadalquivir a soportar la previsión de construir sobre su entorno el que sería el puente más alto de Europa. Un giro técnico que ha generado rechazo social y político en Coria del Río por su impacto visual, ambiental y sobre la calidad de vida de los vecinos.

Durante años, el Ejecutivo defendió que sustituir el túnel por un puente permitiría acelerar la obra, pese a las advertencias sobre su afección al territorio y a las alegaciones presentadas por ciudadanos y entidades públicas y privadas. El nuevo retraso, sin embargo, refuerza la percepción de que el cambio de modelo no ha servido para cumplir los plazos comprometidos.

El alcalde coriano, Modesto González, denunció que el municipio vuelve a ser víctima de decisiones ajenas al interés general. «Volvemos a sufrir un atropello más por parte del Gobierno del Estado. Da igual quién esté en La Moncloa: PSOE o PP, Andalucía y especialmente Coria del Río acaban siempre perjudicadas», afirmó el primer edil, visiblemente crítico con el anuncio.

González recordó que el Ayuntamiento ha defendido de forma reiterada la solución «más beneficiosa para la población» y lamentó que no se hayan tenido en cuenta las consecuencias del proyecto sobre las viviendas, el paisaje y el entorno natural. «Ahora que han demostrado que sus decisiones responden a otros intereses, solo pedimos respeto, un compromiso real y un calendario que se cumpla», subrayó.

La SE-40 comenzó a gestarse en la década de los noventa y las obras arrancaron en 2007 con el objetivo de que sus 77 kilómetros estuvieran operativos entre 2011 y 2012. Casi dos décadas después, el tramo más emblemático —el cruce del Guadalquivir a la altura de Dos Hermanas, Palomares del Río y Coria del Río— sigue sin iniciarse, convirtiendo al municipio en símbolo de una infraestructura interminable.

Para Coria del Río, la SE-40 ya no es solo una autovía pendiente: es el reflejo de una deuda histórica que sigue sin saldarse.