Viviendas en Mairena del Aljarafe. - Ayuntamiento de Mairena del Aljarafe
Viviendas en Mairena del Aljarafe. - Ayuntamiento de Mairena del Aljarafe

El Aljarafe sevillano envejece de manera acelerada: ya hay más mayores de 65 que menores de 16. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la comarca presenta ya una edad media de 45 años —frente a los 32 o 33 de comienzos de siglo— y, por primera vez, el número de mayores de 65 años supera al de menores de 16.

Este cambio demográfico, que se ha producido en apenas un cuarto de siglo, evidencia el final del modelo expansivo que convirtió al Aljarafe en uno de los principales polos residenciales de Sevilla en los años 90 y 2000. Municipios como Mairena del Aljarafe o Tomares, históricamente asociados a población joven y familias en crecimiento, han pasado a consolidarse como áreas maduras, con un notable descenso de la natalidad.

En paralelo, el dinamismo poblacional se ha desplazado hacia una segunda corona de municipios como Espartinas, Bollullos de la Mitación, Sanlúcar la Mayor, Benacazón o Umbrete. Estas localidades presentan una edad media más baja, en torno a los 40 años, y han experimentado un crecimiento de la población joven cercano al 12%, consolidándose como nuevas zonas de expansión residencial dentro de la comarca.

La evolución de la natalidad refuerza esta tendencia. Hace 25 años, municipios como Mairena o Tomares registraban tasas de entre 14 y 15 nacimientos por cada mil habitantes. En la actualidad, estos indicadores han caído hasta los 8,5 o 9 puntos, en línea con una tendencia generalizada en la provincia. De hecho, Sevilla capital ya ha igualado al Aljarafe en este ámbito, con una tasa de 7,25 nacimientos por cada mil habitantes en 2024, tras un descenso del 30% en los últimos 15 años, frente a la caída del 50% registrada en la comarca.

Otro indicador significativo es la reducción del tamaño medio de los hogares. En municipios como Castilleja de la Cuesta o Gines, se ha pasado de 3,6 personas por vivienda en el año 2000 a apenas 2,4 en la actualidad. Este fenómeno, unido al aumento del 22% de los hogares unipersonales en el último lustro, refleja el denominado efecto «nido vacío», donde los hijos de las primeras generaciones que se asentaron en el Aljarafe han abandonado estos municipios en busca de alternativas más asequibles.

A pesar de este contexto, algunos núcleos mantienen una base demográfica más joven. Espartinas destaca como el municipio con mayor proporción de menores de 18 años, que representan el 23,1% de su población. En Umbrete, los menores de cinco años alcanzan el 5,5%, mientras que en Mairena y Tomares estos porcentajes se sitúan ya en torno al 4%, muy lejos de los niveles registrados hace dos décadas.

El conjunto de estos datos dibuja un nuevo escenario para el Aljarafe, que afronta el reto de adaptar sus servicios, infraestructuras y políticas públicas a una población cada vez más envejecida, al tiempo que busca recuperar su capacidad de atracción para las generaciones más jóvenes.