La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas pertenecientes a un clan familiar investigado por vender drogas desde dos viviendas de Castilleja de la Cuesta. Uno de los inmuebles funcionaba presuntamente como principal punto de distribución, mientras que el segundo habría sido utilizado también como lugar de consumo.

La operación, denominada Carpentier, comenzó tras detectarse un aumento considerable de la tenencia y el consumo de sustancias estupefacientes en las zonas de ocio de la localidad. Estas sospechas llevaron a los agentes a abrir una investigación centrada en varios inmuebles del municipio.

Las primeras vigilancias permitieron localizar una vivienda a la que accedían numerosas personas a distintas horas del día. El movimiento continuo de compradores reforzó las sospechas de que el inmueble estaba siendo utilizado para la venta de drogas.

La Guardia Civil constató además que los integrantes del grupo pertenecían a un mismo clan familiar y actuaban mediante una estructura jerarquizada, con funciones diferenciadas. Según la investigación, la actividad del grupo fue creciendo hasta extender la distribución de las sustancias a otros municipios cercanos del Aljarafe.

Los investigados también habrían incrementado sus medidas de seguridad para detectar posibles seguimientos policiales. Pese a estas precauciones, los agentes lograron identificar a todos los presuntos integrantes y documentar su actividad.

Una segunda vivienda como posible narcopiso

Durante el desarrollo de los dispositivos de vigilancia, la Guardia Civil localizó un segundo inmueble relacionado con el grupo. A diferencia del principal punto de venta, las personas que entraban en esta vivienda permanecían durante periodos prolongados en su interior.

Esta circunstancia llevó a los investigadores a sospechar que el inmueble podía funcionar como punto de consumo, además de estar vinculado a la actividad de distribución. Tras obtener la autorización judicial correspondiente, se llevó a cabo el registro de la vivienda principal.

La actuación concluyó con la detención de cuatro personas y la intervención de distintas sustancias estupefacientes dispuestas en dosis individuales y listas para su venta. Los agentes también encontraron material destinado al corte y preparación de las drogas, utensilios para su consumo y documentación que continúa bajo análisis. En la vivienda fueron intervenidas igualmente dos armas cortas modificadas y preparadas para efectuar fuego real, además de cartuchería metálica.

El dispositivo fue dirigido por el Área de Investigación del Puesto Principal de Gines y movilizó a aproximadamente 50 agentes de distintas unidades de la Comandancia de Sevilla. Los cuatro arrestados han sido puestos a disposición de la autoridad judicial como presuntos responsables de delitos contra la salud pública y pertenencia a grupo criminal.