La macroplanta de biogás y biometano proyectada en Benacazón ha generado una movilización que se ha extendido a distintos municipios del Aljarafe. La Plataforma Stop Biogás Aljarafe-Doñana reclama a la Junta de Andalucía que revise el emplazamiento elegido y analice el impacto territorial, ambiental y social de la instalación.

El proyecto prevé tratar unas 140.000 toneladas de residuos al año. La plataforma asegura que no se opone al aprovechamiento energético de los residuos, pero cuestiona las dimensiones de la planta, su localización y las garantías ofrecidas sobre cuestiones como el tráfico de vehículos pesados, el consumo de agua, los olores, las emisiones, el digestato y la posible afección a suelos y acuíferos.

Los ayuntamientos de Bollullos de la Mitación, Aznalcázar y Pilas han presentado alegaciones al proyecto. También han formulado objeciones organizaciones como ADTA, Ecologistas en Acción, la Asociación Alcarayón, Benacazón Nos Une, IU de Espartinas y el Grupo Independiente Sanluqueño, además de vecinos y otras entidades.

El Pleno de Bollullos de la Mitación aprobó por unanimidad una propuesta que pide a la Junta que no autorice la instalación en la ubicación planteada. La primera asamblea informativa convocada en torno al proyecto congregó a cerca de 200 personas procedentes de diferentes localidades.

La plataforma considera que el debate supera ya los límites de Benacazón, al entender que la instalación podría afectar a la movilidad, la agricultura, la salud y la calidad de vida del conjunto de la comarca. También reclama que se estudie el efecto acumulativo de los distintos proyectos de biogás y valorización de residuos que se tramitan en Andalucía.

Según la documentación recopilada por el colectivo, existen iniciativas de este tipo en municipios como Morón de la Frontera, Estepa, Écija, La Campana, Fuentes de Andalucía, La Roda de Andalucía, Antequera, Andújar y El Puerto de Santa María. En Morón, otro proyecto promovido por AGR Biogás contempla el tratamiento de unas 120.000 toneladas anuales.

Stop Biogás Aljarafe-Doñana pide la elaboración de un mapa público de las plantas en funcionamiento, tramitación o planificación, así como criterios de distancia respecto a viviendas, colegios, centros sanitarios y espacios protegidos. También exige que se acredite el origen y el radio de transporte de los residuos y que se evalúen conjuntamente el tráfico, el agua, las emisiones, los olores y la producción de digestato.

La plataforma anuncia que continuará coordinándose con ayuntamientos, asociaciones, organizaciones ambientales y ciudadanía. Su objetivo es que la resolución sobre la planta de Benacazón no atienda únicamente a su viabilidad empresarial, sino también a las consecuencias que pueda tener para el Aljarafe y su entorno.