El cartel de la Semana Santa del Aljarafe 2026 ya es una realidad. La Asociación Cultural Lauretum lo ha presentado este Miércoles de Ceniza en la Casa de la Provincia de Sevilla, en un acto en el que se ha dado a conocer la obra firmada por el fotógrafo villanovero Manolo Castro Juncá. La principal novedad de esta edición es el cambio de lenguaje artÃstico: por primera vez se abandona la tradicional pintura para apostar por la fotografÃa como medio para anunciar la próxima primavera cofrade en la comarca.
La imagen recoge el frontal de la candelerÃa de un palio avanzando en la noche. La luz cálida ilumina una pared encalada mientras la silueta de un nazareno cruza la escena en penumbra. Se trata del paso de MarÃa SantÃsima de los Dolores, de la Hermandad de la Vera-Cruz de Valencina de la Concepción, en una estampa que, según el propio autor, resume la esencia de la comarca: «Este cartel no es Sevilla».
La composición divide la escena en dos mitades: luz y oscuridad, contenido y continente. En palabras de Castro Juncá, «la fotografÃa consiste, en esencia, en capturar la luz». En la imagen, la candelerÃa actúa como única fuente lumÃnica, bañando de calidez la fachada antigua, mientras el jaramago en el tejado —aún sin florecer— simboliza el inicio de la primavera. El año 2026 aparece integrado como un azulejo en la fachada, en un guiño contemporáneo que dialoga con la arquitectura tradicional.
El autor plantea una lectura iconográfica clara: la presencia del nazareno identifica la Semana Santa; los escudos, a la Hermandad de la Vera-Cruz; la oscuridad y la recogida marcan el momento; la vegetación del tejado actúa como reloj biológico; y el enclave, aunque es Valencina de la Concepción, podrÃa pertenecer a cualquier rincón del Aljarafe donde aún perviven casas y tejados antiguos.
El acto estuvo presentado por Juan Francisco Ferrer Calzado, ex pregonero y secretario de la Asociación, junto a Paula León Perejón, cartelista de la edición 2025. Con esta apuesta, Lauretum abre una nueva etapa en la cartelerÃa comarcal, reforzando una identidad propia que busca que «cualquier aljarafeño imagine a su Virgen de recogida por alguno de los rincones con encanto de su pueblo» y que, al mismo tiempo, muestre al visitante que en el Aljarafe pervive una Semana Santa con estampas de otros tiempos.
