La última semana de enero estará marcada por el mal tiempo y la inestabilidad en el Aljarafe. Según la previsión de la Aemet, la lluvia será la protagonista casi diaria hasta el cierre del mes, con altísimas probabilidades de precipitación, cielos cubiertos y un ambiente claramente desapacible que se mantendrá de forma persistente durante varios días.

El lunes 26 ya arranca con un escenario plenamente invernal. La probabilidad de lluvia se moverá entre el 55 % y el 90 % a lo largo de la jornada, con temperaturas suaves para la época, entre 13 y 19 grados. El viento soplará del suroeste, con rachas moderadas, anticipando un episodio de inestabilidad más acusado en los días posteriores.
Será a partir del martes 27 cuando el mal tiempo se afiance con claridad. La probabilidad de precipitaciones alcanza el 100 % durante todo el día, con lluvias continuas y temperaturas que oscilarán entre los 10 y los 19 grados. El viento del sur y suroeste ganará intensidad, reforzando la sensación de jornada gris y desapacible.
El miércoles 28 repetirá un patrón muy similar, con lluvias aseguradas y una probabilidad del 100 %, tanto en las horas centrales como por la tarde. Las temperaturas se mantendrán estables y el viento seguirá siendo protagonista, lo que apunta a un episodio de precipitaciones persistentes y generalizadas en la provincia.
La inestabilidad continuará el jueves 29, uno de los días más lluviosos de la semana según la Aemet. De nuevo, la probabilidad de lluvia se sitúa en el 100 %, aunque con un ligero ascenso de las temperaturas máximas, que podrían alcanzar los 21 grados. Pese a ello, no se espera una mejora real del tiempo.
El viernes 30 mantendrá la dinámica de cielos cubiertos y lluvias generalizadas, otra vez con una probabilidad del 100 %. Las temperaturas bajarán ligeramente, situándose entre los 9 y los 18 grados, antes de un sábado 31 que, aunque apunta a un leve respiro, seguirá marcado por un 70 % de probabilidad de precipitaciones. Así, enero se despedirá en Sevilla con una semana pasada por agua y sin atisbo claro de estabilidad a corto plazo.
