Proyecto de Crystal Lagoons. - Crystal Lagoons
Proyecto de Crystal Lagoons. - Crystal Lagoons

La playa artificial proyectada en Bormujos ha quedado paralizada tras el informe desfavorable emitido por la Junta de Andalucía, que rechaza la tramitación planteada por el grupo inversor. La decisión, adoptada por la Delegación de Ordenación del Territorio, obliga ahora a replantear el proyecto desde el planeamiento urbanístico municipal y deja en suspenso una de las iniciativas mÔs ambiciosas previstas en el Aljarafe.

El pronunciamiento autonómico llega después de que el expediente hubiese superado distintos informes sectoriales favorables, como los de Carreteras, Turismo, Salud o compañías suministradoras. Sin embargo, el anÔlisis urbanístico ha resultado determinante para frenar su desarrollo en los términos planteados.

Según el informe vinculante, los técnicos consideran que la actuación no puede tramitarse como proyecto de actuación, ya que supondría, en la prÔctica, una ampliación del núcleo urbano de Bormujos. En este sentido, la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda concluye que «el proyecto presenta una incidencia territorial negativa, por cuanto su materialización conllevaría de facto la ampliación del núcleo urbano».

Un cambio de escenario para el municipio

Este rechazo implica que el proyecto solo podría desarrollarse si se integra en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del municipio, un procedimiento mÔs complejo que requiere una modificación del planeamiento vigente. Ante esta situación, el fondo inversor ha registrado un escrito de desistimiento, deteniendo la tramitación actual mientras estudia posibles alternativas.

La paralización supone un giro relevante para Bormujos, donde el proyecto estaba llamado a transformar una parcela de 12 hectÔreas cercana al Club Zaudín de Golf en un nuevo polo turístico y de ocio en el Aljarafe.

Un proyecto de gran impacto en el Aljarafe

La iniciativa, presentada en febrero de 2025 por la firma Forty Management bajo el nombre de Lagoon City, contemplaba la creación de una gran laguna artificial con arena, acompañada de un paseo marítimo y una amplia oferta de servicios.

El complejo incluía un hotel de lujo de 250 habitaciones, tres torres con 120 apartamentos, un centro de eventos, restaurantes internacionales, locales comerciales y espacios de ocio como un sky bar. AdemÔs, el proyecto contaba con la tecnología de la empresa Crystal Lagoons y con la participación de la cadena hotelera Ascott Limited, vinculada al grupo CapitaLand.

Expectación ante una posible reformulación

El freno a la playa artificial introduce ahora incertidumbre en el municipio y en el conjunto del Aljarafe, donde este tipo de desarrollos generan tanto expectativas económicas como debate sobre su impacto territorial.

A partir de este momento, el futuro del proyecto dependerÔ de su adaptación a las exigencias urbanísticas y de la capacidad de los promotores para redefinir una propuesta que pueda encajar en el planeamiento municipal vigente.