El Ayuntamiento de Espartinas ha ordenado la paralizaciĂłn de las obras que la empresa Isla Tortuga GastronomĂa SL venĂa ejecutando en una nave comercial del municipio con el objetivo de instalar una fábrica de croquetas. La decisiĂłn se produce tras la emisiĂłn de un informe tĂ©cnico municipal que pone fin a las pretensiones de desarrollar esta actividad sin haber solicitado previamente las licencias y autorizaciones necesarias.
SegĂşn ha informado el consistorio, la empresa deberá ahora iniciar los trámites legales correspondientes para adecuar su actividad a la normativa urbanĂstica vigente y al entorno residencial en el que se encuentra el inmueble.
Un proceso administrativo abierto desde marzo
La resoluciĂłn se enmarca dentro del procedimiento administrativo al que la empresa está sometida desde marzo de este año. A partir de este momento, Isla Tortuga GastronomĂa SL tendrá que presentar la documentaciĂłn necesaria para solicitar una actividad compatible con el uso comercial de la nave y con las caracterĂsticas de la zona donde se ubica.
Además, deberá aportar un informe de impacto ambiental sobre las instalaciones ejecutadas hasta la fecha, entre las que figuran cuatro chimeneas industriales y una instalación de gas. Asimismo, tendrá que detallar todas las actuaciones realizadas en el interior del inmueble para que puedan ser evaluadas por los técnicos municipales.
El Ayuntamiento advierte de que, si la empresa continĂşa ejecutando obras tras la orden de paralizaciĂłn, podrĂa enfrentarse a sanciones administrativas con la intervenciĂłn de la PolicĂa Local.
Una nave comercial en una zona residencial
Hasta ahora, la sociedad únicamente contaba con un informe previo del Ayuntamiento que especificaba que la nave adquirida dispone de uso comercial y está situada en una zona residencial.
Ese documento contemplaba la posibilidad de desarrollar un negocio relacionado con la elaboración y venta de comida al público, aunque sujeto a diversas limitaciones. Sin embargo, según el consistorio, en ningún momento se autorizaba una actividad industrial ni la instalación de una fábrica de croquetas.
Pese a ello, el empresario Rafael Galisteo puso en marcha unas obras que él mismo definió públicamente como una «fábrica de croquetas», sin haber tramitado previamente el alta de actividad correspondiente.
Obras durante meses con declaraciones responsables de obra menor
Las actuaciones comenzaron en septiembre de 2025 y se prolongaron durante varios meses con la participaciĂłn de distintas cuadrillas de trabajadores. SegĂşn la informaciĂłn facilitada, los trabajos se desarrollaron tanto en el interior como en el exterior de la nave y se llevaron a cabo de forma continuada durante toda la semana, incluidos domingos y festivos.
Durante este periodo, la empresa únicamente presentó dos declaraciones responsables de obra menor: una para la instalación de una valla y otra para una pérgola metálica.
El Ayuntamiento señala que recientemente rechazĂł una solicitud para cubrir dicha pĂ©rgola con paneles solares al considerar que se trataba de una obra mayor que requerĂa otro tipo de autorizaciĂłn. En cambio, sĂ ha autorizado una actuaciĂłn de obra menor para pintar el exterior del edificio y retirar los antiguos carteles de Muebles Palomo.
Los vecinos podrán presentar alegaciones
Una vez que Isla Tortuga GastronomĂa presente el alta de actividad, el informe de impacto ambiental y la documentaciĂłn tĂ©cnica requerida, los servicios municipales evaluarán si las actuaciones y el proyecto cumplen con las exigencias urbanĂsticas y medioambientales aplicables.
Si el Ayuntamiento da el visto bueno a la documentación presentada, se abrirá posteriormente un periodo de alegaciones para que los vecinos puedan formular las reclamaciones que consideren oportunas, siempre que estén fundamentadas y ajustadas a derecho.
El futuro de la actividad proyectada dependerá asà de la compatibilidad de la misma con el entorno residencial donde se encuentra la nave y del cumplimiento de todos los requisitos legales exigidos por la normativa vigente.
