La asociación ADTA Ecologistas en Acción Aljarafe ha vuelto a reclamar una gestión integral y coordinada del corredor verde del arroyo Riopudio tras denunciar una década de “desamparo institucional” de uno de los espacios naturales más importantes del Aljarafe sevillano.
La organización recuerda que hace diez años, una vez concluidas las obras de restauración ambiental ejecutadas por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), ya trasladó su preocupación por el futuro mantenimiento y gestión del entorno mediante una carta dirigida a la presidencia del organismo. Según explica la entidad, posteriormente se intentó implicar a la Mancomunidad de Desarrollo y Fomento del Aljarafe, aunque aquel proyecto no llegó a consolidarse debido a la falta de voluntad política para establecer un modelo estable de conservación y dinamización del parque metropolitano.
ADTA señala que el pasado mes de diciembre observó una nueva actuación de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir en el entorno del puente romano del Riopudio, una intervención que despertó expectativas sobre una posible recuperación del protagonismo de la CHG en la gestión del corredor verde. Ante esta situación, la asociación remitió una carta a la presidenta del organismo mostrando su satisfacción por el inicio de los trabajos.
Sin embargo, cinco meses después, los ecologistas consideran insuficientes las actuaciones realizadas. Según denuncian, los trabajos se han limitado al desbroce y astillado de las cañas invasoras presentes en los márgenes del arroyo, sin aplicar medidas efectivas para evitar su rebrote. Como consecuencia, advierten de que estas especies están volviendo a proliferar “con gran virulencia”.
Ante este escenario, ADTA ha vuelto a dirigirse a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir para reclamar actuaciones más ambiciosas y sostenidas en el tiempo. Entre sus propuestas figura la creación de un marco de gestión compartida del parque metropolitano del Riopudio en el que participen administraciones estatales, autonómicas y locales, con el liderazgo de la propia CHG.
La entidad también ha reiterado su disposición a colaborar en iniciativas destinadas a la protección, conservación y puesta en valor de este corredor verde, considerado un espacio clave para la biodiversidad y la conectividad ecológica de la comarca.
Desde la asociación lamentan que, una década después de la restauración ambiental del arroyo, se hayan desaprovechado numerosas oportunidades para impulsar el uso social, educativo y ambiental de un enclave que consideran estratégico para el Aljarafe. A su juicio, el Riopudio podría desempeñar un papel mucho más relevante como espacio de encuentro ciudadano, educación ambiental y conservación de la naturaleza si contara con una planificación y una gestión adecuadas.
