Espartinas ha inaugurado este domingo 19 de abril de 2026 su Lugar de Memoria en el Cementerio Municipal de San Fernando, un espacio compuesto por un monolito y un jardín destinado a honrar a las víctimas enterradas en las fosas comunes de este enclave. El acto, impulsado por el Ayuntamiento a través de la Delegación de Memoria Democrática, ha reunido a representantes institucionales, asociaciones memorialistas, familiares de las víctimas y vecinos de la localidad.
La ceremonia contó con la presencia de la alcaldesa de Espartinas, Cristina Los Arcos Llaneza, y del diputado provincial de Cultura y Ciudadanía, Casimiro Fernández, así como de los alcaldes de Umbrete, Olivares, Castilleja del Campo, Aznalcóllar y Albaida del Aljarafe, en una muestra de respaldo conjunto del Aljarafe a la recuperación de la memoria histórica.
Uno de los momentos más emotivos del acto fue el testimonio de familiares de las víctimas, como Amparo López Castellano y Noelia Rodríguez Escobar, que pusieron voz a una tragedia silenciada durante décadas. También intervino la arqueóloga Elena Vera, responsable de los trabajos de exhumación iniciados en 2022, quien destacó la importancia de estos procesos para dignificar a las víctimas. La jornada estuvo acompañada por la música de la Escuela de Música y Danza de Espartinas, mientras que la cerámica del monumento ha sido realizada por la artista María José Asencio.
Tras el descubrimiento de la pieza cerámica que acompaña al monolito, los asistentes rindieron homenaje colocando claveles mientras se leían los nombres de las personas cuyos restos podrían encontrarse en el cementerio.
Cuatro años de trabajo para recuperar la memoria
La inauguración de este espacio supone la culminación de un proceso iniciado en 2022, cuando el Ayuntamiento puso en marcha los primeros trabajos de localización y exhumación de fosas comunes. En el verano de 2024, se recuperaron seis cuerpos de varones adultos de entre 20 y 60 años, cuyos restos presentaban buen estado de conservación y evidencias como vestimenta o dentaduras postizas.
En 2025 se realizaron nuevos sondeos a partir de las indicaciones de familiares, aunque en este caso sin resultados positivos. Todas estas actuaciones han sido financiadas mediante una subvención del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática.
La placa que acompaña al monolito recoge el sentido de este proyecto: «Lugar de la memoria. En recuerdo de las víctimas del golpe de estado de 1936, enterradas en fosas en este cementerio y en homenaje a sus familias, que nunca dejaron de buscarlas. Verdad, justicia y reparación».
El nuevo espacio se configura así como un lugar permanente de recuerdo y reconocimiento, donde las familias podrán rendir homenaje a sus seres queridos. «Hemos abierto la tierra para remover los sentimientos y cerrar heridas. Ahora podéis descansar en paz», se puede leer también en el monumento, símbolo de un proceso que busca dignificar la memoria y contribuir a la reparación histórica.
