La Parroquia de Nuestra Señora de la Estrella de Valencina de la Concepción ha acogido un concierto del quinteto internacional de cuerda Tótem Ensemble, una cita incluida en la programación cultural de Cuaresma del municipio y organizada por el Ayuntamiento de Valencina de la Concepción en colaboración con la Diputación de Sevilla.
El recital estuvo dedicado a la música procesional sevillana, con un programa diseñado específicamente para este tiempo litúrgico. La formación interpretó doce marchas procesionales adaptadas para quinteto de cuerda, trasladando el repertorio habitual de bandas de música al lenguaje de la música de cámara.
El conjunto está integrado por Vladimir Dmitrienco y Luis Miguel Díaz al violín, Jerome Ireland a la viola, María Natividad Álvarez-Ossorio al violonchelo y Francisco J. Lobo al contrabajo. Durante el concierto, los músicos ofrecieron una interpretación que permitió apreciar con detalle la estructura armónica de las marchas, aportando la transparencia y el rigor característicos de los instrumentos de cuerda.
El programa comenzó con marchas de carácter clásico y solemne del repertorio cofrade, entre ellas “Amarguras” de Antón Font de Anta, “La Madrugá” de Abel Moreno y “Virgen del Valle” de Vicente Zarzuela. Estas piezas, interpretadas en formato camerístico, destacaron por el respeto a los tiempos y matices originales, al tiempo que ofrecieron una sonoridad más íntima y detallada.
Posteriormente, el quinteto abordó composiciones de otros autores fundamentales del patrimonio musical sevillano. El recital incluyó marchas como “Jesús de las Penas” y “Cristo de las Siete Palabras” de Antonio Pantión, “Estrella Sublime” de Manuel López Farfán y “Coronación de la Macarena” de Pedro Braña.
El repertorio se completó con obras contemporáneas, entre ellas “Madre Hiniesta” de Manuel Marvizón y las composiciones de Alejandro Blanco, “En Vos Confío” y “La Esperanza de María”, que aportaron una visión más actual de la música procesional.
El concierto registró una gran asistencia de público, con el templo parroquial completo. La acústica del espacio permitió apreciar con claridad la riqueza sonora del quinteto y la polifonía de las cuerdas en un entorno patrimonial de gran valor.
